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Cita con el Sí Mismo.
Práctica sin doctrina alguna.
Vivencia de presente.
Entrenamiento de la atención.
Despertar de la conciencia
Camino de lucidez y amor en acción. |
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Nos encontramos en un tiempo en el que no resulta especialmente fácil propiciar una cita con la paz interior y abrir un espacio en el que se revelen soluciones insospechadas a los obstáculos inherentes a la mente.
Una gran parte de personas en crecimiento consciente han avanzado un buen trecho en el camino de los pensamientos y las palabras, sin embargo sienten una sutil necesidad de conectar con un nivel más profundo y nuclear de aprendizaje.
Qué es la felicidad pregunto Sigmund Freud a su alumno Carl Jung.
Tras 10 años de reflexión, contestó: La felicidad es darse cuenta de que uno crece . |
El ZEN propone una práctica de atención y presencia que pone el énfasis en el aspecto "experiencia". Un aspecto que señala el despertar de lo profundo, ya que como bien se sabe, una vez aprendidas normas, desarrollos, nombres e ideas sublimadas... se precisa de un entrenamiento más esencial, es decir de una práctica que facilite el desarrollo de la intuición y la apertura hacia un estado que trasciende el ego pensante.
Un entrenamiento basado en el silencio del AHORA, en plena atención.
De la misma forma que el ojo no se ve a sí mismo, para conocer la mente se debe ir más allá de la mente.
Nisargadatta.
Sabemos que en los comienzos del "camino", tal y como hacen los niños, se ejerce una constante acción de succionar y agarrar tanto a las cosas como a los datos, para más tarde, acceder a una etapa en la que, para seguir avanzando y evolucionando, se procede, paradójicamente, a soltar, vaciar y asimismo crear distancia con la "identidad persona". Sin duda se trata éste de un estado en el que uno siente que las cosas simplemente "llegan" y se encuentran. Se trata de otro salto a una "capa de cebolla" más profunda desde la que se vislumbra el nivel transpersonal propiamente dicho.
Hermano almendro Háblame. ¡Háblame de Dios!
Y el almendro se cubrió de flores.
Kazanzakis.
Beneficios de la práctica
Hablar de las ventajas cotidianas de la citada Práctica ZEN está de más, ya que la mayor parte de las personas conocen los extraordinarios beneficios psicosomáticos de ejercicios tales como: el entrenamiento de la atención, la observación neutra de la corriente mental, y la disciplina de una postura física que facilita el enfoque de la consciencia.
Los que se ejercitan en la Práctica saben que el ejercicio meditativo realizado de forma regular, no sólo posibilita un drenaje de determinados contenidos emocionales, sino que también despierta al Testigo de la propia mente con la consiguiente ausencia de identificaciones con sectores ideológicos propios del mundo del pensamiento. Por otra parte, el hecho de hacer descender el ritmo cardíaco y proceder a regular la actividad respiratoria reduce el nivel de ansiedad y relaja la tensión nacida en el modelo urbano más común de vida acelerada.
De todos es sabido que la meditación ZEN carece de doctrina y no se basa en creencias ni principios morales. Se trata de una simple y rigurosa práctica que, de forma continuada, abre a capacidades de Ser más allá de la línea del tiempo. Su ejercicio revela la Presencia como estadio avanzado de consciencia en el espectro de la escalera evolutiva.
La práctica del silencio hace crecer los frutos del alma.
En realidad, la práctica ZEN puede considerarse como un Patrimonio Evolutivo de la Humanidad cuyos extraordinarios efectos físicos, emocionales y mentales han sido experimentados por muchos practicantes a lo largo de miles años. Una Práctica que capacita al sujeto de un progresivo aumento de atención y eficacia.
Meditar en Grupo
Una de los objetivos que persigue la meditación en grupo está basado en la Ley de la Sinergia que viene a decir: "Tu tienes un valor de dos y yo tengo un valor de dos,
pero juntos no valemos cuatro sino ocho".
Se trata de una progresión geométrica de la energía que sutilmente alude el Evangelio en el episodio en el que Jesús dice:
"Cuando dos o más de vosotros "habléis" de Mí, Yo estaré entre vosotros".
Dicha frase hace referencia al factor multiplicador de la energía consciencia que tiene lugar por el hecho de compartir en simultaneidad la entrada al núcleo de "paz consciente" como identidad universal del alma humana.
Por otra parte, el hecho de obligarse a uno mismo a realizar una disciplina que a cada uno en soledad le cuesta mantener, supone ayudar a la propia persona a superar momentos en los que la ansiedad y la impaciencia tienden a hacer abandonar la Práctica por beneficiosa que uno sepa que ésta resulta. La fuerza condicionante del grupo apoya a la propia voluntad para permanecer en la ecuanimidad y presencia a lo largo de los minutos claves de atención e inmovilidad en los que uno mismo se supera. Un ejercicio que convierte el espacio de meditación en todo un "gimnasio de la atención".
¿Qué es el Kinhin?
El Kinhin es una práctica meditativa que se realiza caminando muy lentamente, al tiempo que se ejercita la atención consciente a la postura y movimiento del cuerpo, a los pensamientos y al camino.
Esta práctica de meditación en movimiento está particularmente indicada para ser ejercitada tras las sesiones de Za Zen en las que la inmovilidad absoluta forma parte del ejercicio.
Si quieres mayor información:
Enlace en el texto y espere varios segundos de la descarga: ¿QUÉ ES EL ZEN?
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